Magtel ha participado en la elaboración del informe “Acelerando el almacenamiento energético para la descarbonización y la electrificación”, impulsado por Alinnea, entidad especializada en el análisis y la búsqueda de soluciones para acelerar la acción climática en España. El documento es el resultado de un proceso de trabajo desarrollado entre abril y julio de 2026 en el que intervinieron más de 50 representantes de empresas, administraciones públicas, entidades financieras, centros de investigación y organizaciones sectoriales.
En representación de Magtel, Arturo Buenaventura, director de Hidráulica y Medio Ambiente de la compañía, formó parte del Grupo de Trabajo sobre Almacenamiento Energético encargado de analizar los principales desafíos que afronta el sector y formular propuestas para acelerar su desarrollo en España.
El informe concluye que el almacenamiento energético se ha convertido en una infraestructura clave para la transición energética, ya que permite integrar una mayor generación renovable, aumentar la flexibilidad del sistema eléctrico, reducir vertidos de energía y reforzar la seguridad de suministro. Asimismo, identifica barreras regulatorias, financieras, tecnológicas y territoriales que continúan dificultando la materialización de nuevos proyectos.
Entre los datos más relevantes recogidos en el documento destaca que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) establece el objetivo de alcanzar 22,5 GW de capacidad de almacenamiento en 2030, una cifra considerada necesaria para acompañar el proceso de electrificación de la economía española. Además, el informe recuerda que el PNIEC prevé que cerca del 81 % de la generación eléctrica proceda de fuentes renovables al final de la década, lo que incrementará la necesidad de contar con sistemas capaces de aportar flexibilidad y capacidad de gestión al sistema eléctrico.
El trabajo también plantea una hoja de ruta para impulsar el despliegue del almacenamiento, con medidas orientadas a mejorar la regulación, reforzar la financiación de los proyectos, desarrollar mecanismos de capacidad e impulsar tecnologías de almacenamiento de larga duración.
La presencia de Magtel en este grupo de trabajo sitúa a la compañía en un proceso de reflexión sectorial sobre uno de los grandes desafíos de la transición energética. El informe concluye que el desarrollo del almacenamiento dependerá no solo de la incorporación de nueva capacidad, sino también de la creación de un marco regulatorio, económico y financiero capaz de convertir el interés inversor existente en proyectos viables que contribuyan a la descarbonización y a la electrificación de la economía española.
El informe puede descargarse aquí.